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Kartox utiliza tintas procedentes de fuentes renovables: tu caja más sostenible

Especialmente cuando hablamos de packaging a todos nos preocupa utilizar cajas totalmente reciclables. De hecho, muchos comercios y usuarios escogen este tipo de embalaje porque consideran que es mucho más fácil de reciclar íntegramente que otras opciones.

Lo que quizá no sepa es que en la facilidad (o dificultad) de reciclaje del embalaje tienen un papel determinante las tintas de impresión. Y es que el impacto de la tinta en la sostenibilidad es mucho mayor de lo que podemos llegar a pensar.

Afortunadamente, cada vez se ha ido generando una mayor conciencia medioambiental, con lo que fabricantes, vendedores y clientes estamos alineados en las “tres erres”; reducción de los vertidos, reutilización de recursos y reciclaje.

Pero ¿qué ocurre con las tintas? ¿Somos conscientes de su impacto medioambiental? La respuesta es que mayoritariamente no.

Por eso, nos parece importante explicar hasta qué punto este es un aspecto a controlar. Vamos a ver qué tipos de pigmentos existen, cuáles son los índices de reciclaje e, incluso, cuáles son los colores más “verdes”.

Composición de las tintas

Para entender las implicaciones ecológicas de utilizar determinadas clases de tintas es necesario saber cuál es su composición.

Por lo general, aquellas que son utilizadas en la industria del embalaje, suelen tener una composición que se mueve en las siguientes proporciones:

  • Tintas en base agua: depende del material del packaging, pero en las fabricadas utilizando cartón, el porcentaje de Compuestos Orgánicos Volátiles (COVs) no llega al 1%. Esto significa que se liberan muy pocos elementos nocivos al aire por esta vía. En el caso del plástico, y buscando una mayor velocidad en la impresión, el porcentaje se eleva hasta el 5% (otro punto a favor del cartón).
  • Resinas: estos materiales son de origen fósil y sintético. Como imaginarás, no se pueden considerar precisamente eficientes en términos ecológicos. Lo cierto es que son indispensables en la formulación de las tintas y poco a poco se empiezan a ver en el mercado alternativas vegetales y, por lo tanto, de origen renovable.
  • Pigmentos: dejamos para el final uno de los aspectos con mayor influencia: los pigmentos. Históricamente han sido los que generaban un mayor índice de contaminación debido a que contenían metales pesados tales como el cadmio, el plomo o el mercurio. En los últimos años, instituciones como la European Ink Association (EUPIA) han tomado cartas en el asunto, llegando a prohibir expresamente su uso.

 

¿Qué medidas tomar para hacer nuestro packaging más sostenible?

Como acabamos de decir, se han eliminado los metales pesados de los pigmentos. Esto minimiza su impacto, desde luego; pero la base utilizada siguen siendo determinados productos químicos con un alto índice contaminante, como el carbón, y no biodegradables, como el petróleo.

Además de químicos, los pigmentos incorporan algunos productos de origen mineral, como el óxido de titanio o el hierro.

Además, existen pigmentos que son más nocivos con el medioambiente debido a su composición. De todas formas, debemos diferenciar entre metales libres y el metal que forma parte de una molécula más grande de la que no puede desprenderse.

Ninguno de los dos elementos –químicos y minerales– se pueden considerar fuentes renovables; y, por ello, la industria está investigando en la búsqueda de alternativas realmente reciclables basadas en colorantes vegetales. El problema es que todavía parece quedar mucho hasta que consigamos equiparar su rendimiento con el de los actuales.

No son igual de resistentes en su aplicación y el precio es notablemente más elevado. Por eso, no acaban de popularizarse todavía, aunque estamos seguros de que su evolución a mejor será palpable en breve. Permaneceremos atentos a lo que pueda venir en el futuro.

Las claves: el color y tamaño de impresión

Evidentemente, todo lo comentado hasta el momento sobre los pigmentos y su composición es la base que define hasta qué punto es sostenible o no una caja de cartón o cualquier otro tipo de embalaje.

De todos modos, es casi más importante el tamaño que tenga la impresión en relación a la superficie del packaging que el producto utilizado para realizarla.

De hecho, existe una normativa europea, concretamente la EN-13432, que define los parámetros en los que se pueden utilizar elementos no biodegradables en los embalajes. Según dicta la norma, no deben estar presentes en el envase en más de un 1% de su peso y con un máximo del 5% de materia no biodegradable. La lógica es sencilla: a más superficie impresa, más tintas habrán sido necesarias.

El color, aunque un poco menos, también influye en hacer nuestras cajas más sostenibles. Como norma te recomendamos que utilices el negro y el blanco, ya que son tonos más sostenibles si los compramos con otros tonos, como el rojo o el verde, mucho más contaminantes en comparación.

Si quieres personalizar las cajas de cartón de tu empresa mediante impresión pero te preocupa la sostenibilidad, ponte en contacto con nosotros y uno de nuestros técnicos te informará de todo lo necesario. ¿Hablamos?

Imágenes | Kartox.

 

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